Obra: Mujer Bosque Seco de la serie: Mujer Madera Guanacaste.

Obra: Mujer Bosque Seco de la serie: Mujer Madera Guanacaste.

Arte Original
₡ 570.000,00
Precio de oferta  ₡ 570.000,00 Precio habitual 
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Obra: Mujer Bosque Seco de la serie: Mujer Madera Guanacaste.

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FormatoArte Original

En esta segunda obra, la Mujer Madera Guanacaste reaparece como figura central y vínculo entre identidad, naturaleza y territorio. Su cuerpo, atravesado por vetas que evocan la madera, y el sombrero sabanero guanacasteco la sitúan nuevamente como una personificación contemporánea de Guanacaste.

Frente a ella emerge el venado cola blanca, símbolo nacional de la fauna costarricense y habitante característico del bosque tropical seco. El animal se aproxima a una pitahaya abierta y se alimenta de ella, creando una escena íntima que habla de la relación natural entre las especies y el ecosistema que las sostiene.

El venado, la pitahaya y el bosque seco poseen además otra dimensión dentro de la investigación artística de la obra: forman parte del imaginario representado en el reverso del billete costarricense de ₡1.000, dedicado al ecosistema del bosque seco. La pintura recupera estos elementos de nuestra iconografía monetaria y los desplaza hacia un nuevo territorio visual, transformando símbolos que circulan cotidianamente entre nuestras manos en una reflexión sobre patrimonio, biodiversidad e identidad.

La Mujer Madera observa la escena sin imponerse sobre ella. Su presencia establece un puente entre lo humano y lo natural: pertenece al mismo territorio que el venado, la pitahaya y el árbol. Las formas orgánicas que recorren su cuerpo refuerzan esa continuidad, como si el paisaje hubiese dejado sus propias vetas sobre la figura.

La paleta limitada de tierras, negros y tonos claros, interrumpida por el acento rojizo de la pitahaya, concentra la mirada sobre aquello que permanece esencial. El fruto se convierte en un pequeño núcleo de vida dentro de la composición.

Más que reproducir la imagen de un billete, la obra extrae sus símbolos y los devuelve al paisaje del que provienen. Así, aquello que reconocemos como representación monetaria recupera su dimensión viva: el bosque vuelve a ser territorio, el venado vuelve a habitarlo y la Mujer Madera se convierte en testigo y parte de esa memoria.

La obra propone, finalmente, mirar nuevamente aquello que hemos visto tantas veces y preguntarnos cuánto conocemos realmente de la historia, la biodiversidad y el patrimonio que llevamos entre las manos.

Tamaño
28x33" / 72x84cm

Técnica
Acrílico sobre lienzo

País de origen
Costa Rica

Año
2026

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